Acordes con Solidaridad: para que el mundo suene mejor

El martes 28 de marzo se celebró el III Gran Concierto Solidario en el Teatro Real de Madrid, enmarcado en la iniciativa Acordes con Solidaridad de Ayuda en Acción

Pablo Heras-Casado, embajador de Ayuda en Acción, dirigió a la Orquesta Sinfónica de Madrid en un gran concierto benéfico que forma parte de la gran apuesta de la entidad por incorporar la música en sus proyectos en España como una herramienta de integración social.

Fruto de esta línea estratégica de trabajo, la Fundación para la Acción Social por la Música y Ayuda en Acción se han constituido como aliados clave en el escenario social de nuestro tiempo para impulsar la inclusión de los menores en contextos vulnerables, extendiendo el impacto a sus familias y comunidades, a través de la creación de agrupaciones corales y orquestales como parte de un proceso de innovación social y educativa.

La magnitud y el carácter multidimensional de las problemáticas y conflictos sociales actuales, inciden en la necesidad de unión y compromiso común a la hora de desarrollar soluciones eficaces y sostenibles.  La sinergia entre ambas organizaciones es ejemplo de cómo, sumando esfuerzos, es posible hacer frente a las carencias derivadas de las situaciones de pobreza y exclusión social.

Los niños y niñas del coro del Colegio San Antonio en el III Gran Concierto Solidario de Acordes con Solidaridad

En los coros y orquestas, la cultura, como elemento fundamental para la integración social y el desarrollo humano, se convierte en espacio de diálogo y lugar de inclusión y convivencia. A través de la música, herramienta privilegiada y portadora de un inmenso potencial de empoderamiento y crecimiento individual y colectivo, la diversidad es sinónimo de riqueza y la igualdad de oportunidades se hace realidad.

La labor conjunta de Acción Social por la Música y Ayuda en Acción ha hecho posible, desde el año 2014, la existencia de tres coros infantiles en el CEIP Ramiro Soláns en Zaragoza, y en el Colegio San Antonio y CEIP Pío XII en Madrid. El apoyo de Ayuda en Acción se enmarca en su programa Aquí también, mediante el que la organización presta apoyo a niños y familias en riesgo de pobreza y exclusión en España. Las notas que juntos entonan son un motor de esperanza para toda una generación que se atreve a cantar y luchar por un mundo mejor.

Pablo Heras-Casado con los equipos de Acción Social por la Música, Colegio San Antonio, CEIP Pío XII y Marta Marañón (Relaciones Institucionales de Ayuda en Acción)

Acción Social por la Música, seleccionada por segundo año consecutivo en la Red Solidaria de Bankia

En la última edición, celebrada en 2016, Acción Social por la Música fue elegida como una de las mejores candidaturas por su programa Orquestas y Coros de Paz, recibiendo 8.270 euros para apoyar su labor.

La Fundación para la Acción Social por la Música se encuentra, por segundo año consecutivo, entre las organizaciones seleccionadas para participar en la última convocatoria de la Red Solidaria de Bankia.  A través de iniciativas como ésta, la entidad financiera orienta su acción social hacia proyectos locales y cercanos a sus centros de trabajo propuestos por sus propios empleados. Bankia ha apoyado 245 proyectos sociales en 2016, por un importe global superior a los 1,4 millones de euros.

Programa de Orquestas y Coros de Paz de Acción Social por la Música

Acción Social por la Música, con su programa Orquestas y Coros de Paz, ha sido nuevamente propuesta como iniciativa ideal para recibir el impulso de Bankia en el desarrollo de sus actividades y consecución de objetivos sociales en el distrito madrileño de Tetuán.

A través de las Orquestas y Coros de Paz, la Fundación ha creado, en los últimos cuatro años, hasta seis agrupaciones y núcleos de actividad orquestal y coral en el barrio. El número de participantes ha aumentado hasta sumar cerca de doscientos menores; y las demandas de expansión del programa por parte de la población son cada vez más numerosas.

Programa de Orquestas y Coros de Paz de Acción Social por la Música

En un contexto caracterizado por una inmensa diversidad, la música actúa como elemento integrador y nexo de unión entre los niños y niñas, sus familias y comunidades. Frente a las heridas causadas por la exposición de los menores a situaciones de riesgo, estas estructuras artísticas constituyen espacios de crecimiento personal, modelos de convivencia y grupos de pertenencia social.

El aprendizaje y la práctica colectiva de la música fomentan una actitud constructiva, de ayuda mutua y de superación frente a los errores, así como el esfuerzo y el trabajo desinteresado por lo bello y lo lúdico a través del cultivo de la disciplina y la excelencia.

Marina Ayán: “El movimiento es signo de que existe la vida”

“El movimiento es signo de que existe la vida”, declara Marina Ayán, MAC Coordinadora del Área de Danza y Movimiento de Acción Social por la Música; “ya en el vientre de nuestras madres nos movemos, la propia respiración lo requiere y resulta conformar y expresar nuestra propia identidad”.

Éste es el motivo por el que las sesiones de movimiento en el Aula Social del Teatro Real de Madrid comienzan con un diálogo en el que hay mucho más que palabras: el lenguaje corporal es el medio esencial por el que los componentes del Coro de Manos Blancas exteriorizan quiénes son y cómo están. “En una experiencia liberadora, la expresión desbloquea las realidades que estos chicos y chicas experimentan en su propia piel”, explica Ayán.

Marina Ayán (derecha) guía a Alex, miembro del Coro Manos Blancas del Aula Social, durante la sesión de movimiento

El calentamiento inicial se lleva a cabo mediante ejercicios, por ejemplo, de propiocepción. Es una manera de dar un paso al momento presente, de tomar conciencia de uno mismo y del lugar que ocupa en el mundo. Y es que, a través del movimiento, se trabajan profundamente las habilidades intelectuales y la mejora de la psicomotricidad, entre otros aspectos. Para generar un impacto más integral, el Área de Danza y Movimiento actúa en continua coordinación con el Área de Musicoterapia de la Fundación.

La segunda parte de la sesión se desarrolla en torno a dinámicas de movimiento en grupo, fundamentalmente en dos modalidades: pautado y orgánico (que permite acoger e integrar de manera particular la coreografía a través de la apropiación de la práctica). “Se trata de una etapa de búsqueda del punto común entre un tipo de movimiento y otro que se convierte en un proceso de aprendizaje y crecimiento tanto para los participantes como para el propio equipo”, declara la maestra Marina.

Rodrigo y Micky bailan en el Aula Social del Teatro Real

A través del movimiento en grupo, se pasa de la individualidad a la apertura a los demás, dando forma a un grupo del que todos los chicos y chicas son parte indispensable para la integración mutua. Ayán reconoce que “al principio, lo que existía eran grupos cerrados según las características de los participantes; hemos conseguido que, a día de hoy, todos sean uno”.

“Uno de los mayores retos que hemos superado”, continúa, “es el contacto: se trata de una cuestión especialmente compleja, sobre todo trabajando con niños y niñas con trastorno del espectro autista (TEA). Hemos logrado establecer un equilibrio dentro de la actividad que, de manera lúdica, ayuda a gestionar el contacto como un elemento normal dentro del contexto en el que se encuentran”.

Irene disfruta de la actividad de movimiento cada semana

El Aula Social del Teatro Real de Madrid ha servido de escenario para la amistad entre menores con trastornos de espectro autista, síndrome de down, en riesgo de exclusión, víctimas del terrorismo y la radicalización y en situaciones de violencia. Cada uno de ellos ha desafiado sus propios límites y ha puesto en juego sus capacidades al son de una melodía que les permite ser ellos mismos, sin más etiquetas ni reservas.

“Hemos conseguido que, a día de hoy, todos sean uno” (Marina Ayán, MAC Coordinadora del Área de Danza y Movimiento de Acción Social por la Música

El Programa de Acción Especial de Acción Social por la Música nació en 2015 y ha dado lugar a las diferentes agrupaciones (Coro de Manos Blancas, Coro Vocal y Agrupación Orquestal) que componen hoy el Aula Social, enmarcada en las iniciativas que desarrolla Teatro Real de Madrid dentro de su Programa Social.

A través de esta iniciativa, Acción Social por la Música colabora con el madrileño teatro de la ópera y otras cinco entidades de carácter solidario: Fundación ANAR, Fundación Síndrome de Down Madrid, Federación Autismo Madrid, Federación Española de Padres de Niños con Cáncer y Fundación Víctimas del Terrorismo.

CANTAR Y LUCHAR

Los niños y niñas del coro del Colegio San Antonio participan en el acto conmemorativo del Día Internacional del Niño con Cáncer.

Con motivo del Día Internacional del Niño con Cáncer, que se celebra cada 15 de febrero, el coro del Colegio San Antonio ha participado en el acto conmemorativo convocado por la Federación de Padres de Niños con Cáncer en el Teatro Real de Madrid.

Los niños y niñas añadieron a sus uniformes habituales un lazo de color amarillo que simboliza su solidaridad con todos los pequeños héroes que, día a día, luchan contra el cáncer infantil: “De esta manera, sabrán que les lleváis en el corazón”, les explicaba Thais Platero, Técnica de Proyectos de Acción Social por la Música, antes de subir al escenario.

El coro del Colegio San Antonio ensaya con la solista Salma Díaz momentos previos al acto conmemorativo del Día Internacional del Niño con Cáncer.

El coro ha interpretado, junto con la solista Salma Díaz, “We Are One (Christophe y Sophie Beck, David Goldsmith), un tema que se ha convertido en el himno mundial de los que permanecen en pie ante esta enfermedad.

Según la Federación de Padres de Niños con Cáncer, cada año se diagnostican cerca de 1.400 nuevos casos de niños con cáncer en España de 0 a 18 años. A pesar de ser una enfermedad rara, el cáncer infantil es la primera causa de muerte por enfermedad hasta los 14 años.

“La participación en este acto de los niños y niñas que forman parte del coro del Colegio San Antonio, es una oportunidad que les abre los ojos a otra realidad y les invita a sumar sus voces a las de aquellos que sufren por culpa del cáncer”, declara Cecilia Fuenmayor, Secretaria General de Acción Social por la Música. “En días como hoy, son verdaderamente conscientes de que sus voces cuentan y que, dando lo mejor de sí mismos, pueden ayudar a los demás y marcar la diferencia”.

Los niños y niñas de Acción Social por la Música se unen para cantar y luchar contra el cáncer infantil.

La Fundación para la Acción Social por la Música colabora con la Federación de Padres de Niños con Cáncer desde 2015 a través del programa social del Teatro Real de Madrid, que se ha convertido en escenario donde la esperanza prevalece sobre el dolor y la enfermedad.

Gordan Nikolic: “Formar parte de una orquesta es un milagro”

Gordan Nikolic visita el núcleo de Acción Social por la Música en el CEIP La Alameda

“Mi padre era filósofo: él quería que mi hermana y yo aprendiésemos música porque es un idioma que supera a todos los demás y derriba los muros que obstaculizan el entendimiento”.

Los miembros de la orquesta y sus profesores abrazaron sus instrumentos bajo la dirección de Gordan Nikolic

Con estas palabras, el gran Gordan Nikolic comenzaba a hablar con los niños y niñas de la Orquesta Profesor Uría del CEIP La Alameda y les contaba cómo se enamoró de la música. A pesar de haberlas pronunciado en inglés, los alumnos comprendían el profundo sentido de los consejos que les daba: “Si ahora empezáis a hacer realidad aquello que deseáis, ya nunca dejaréis de hacerlo”.

A su vez, los pequeños virtuosos lanzaban preguntas al maestro y encontraban en sus respuestas importantes lecciones de vida. Lo primero que Gordan aprendió cuando inició su formación, a los 8 años de edad, fue que “tocar el violín es el arte de abrazar. Después de tanto tiempo, cuando toco, sigo sintiendo aquel primer abrazo”.

Pero la mañana del 9 de febrero en La Alameda, los niños y niñas de la orquesta —junto con el equipo de MAC (Maestros Agentes de Cambio) de Acción Social por la Música, compañeros de clase, docentes y equipo directivo del centro— compartieron con Gordan Nikolic mucho más que palabras.

El concertino de la Orquesta Sinfónica de Londres regaló a los presentes las notas que acompañan las mejores escenas de La Guerra de las Galaxias (su discografía como concertino de la Orquesta Sinfónica de Londres incluye cientos de grabaciones, desde las bandas sonoras de La guerra de las galaxias y Harry Potter a las Sinfonías de Elgar). También tuvieron el espacio que se merecían las composiciones de figuras tan imprescindibles como Bach.

De izquierda a derecha: Gordan Nikolic, Javier Ulises Illán, Ainhoa Martínez y Esther Carapeto

Demostración de que, como Carl Maria von Weber (1786-1826) afirmó, “la música es el verdadero lenguaje universal”, fue la interpretación de Ainhoa, cellista de la Orquesta Profesor Uría, junto con su maestra Esther Carapeto (MAC), Javier Ulises Illán (Director del Área Instrumental de Acción Social por la Música y MAC) y Gordan Nikolic.

Posteriormente, los miembros de la orquesta y sus profesores abrazaron sus instrumentos bajo la dirección de Gordan y crearon momentos inolvidables juntos. “Formar parte de una orquesta es un milagro” les decía el director artístico de la BandArt; “todo se construye sobre la relación que establecéis los unos con los otros, sobre el amor por lo que hacéis unidos”.

Gordan Nikolic dirige la Orquesta Profesor Uría de La Alameda

Cecilia Funmayor, Secretaria General de Acción Social por la Música, explica que “la visita de Gordan Nikolic es un honor y un privilegio que reafirma la labor que la Fundación lleva a cabo día a día en los núcleos: el interés que el maestro ha mostrado por la realidad de estos niños, por sus sueños y la ilusión con la que aprenden y crecen como orquesta, denotan la implicación de una persona con el recorrido y la posición en el mundo de la música como él. Que Gordan haya participado y descubierto el inestimable valor de lo que hacemos es un motivo más de esperanza para todos nosotros”.

24 horas contigo

Jimena se lleva por primera vez su violín a casa

Da comienzo la cesión de instrumentos a los niños y niñas de las orquestas de Acción Social por la Música.

Se trata de un peldaño más en el crecimiento de los alumnos y las agrupaciones de las que forman parte, una apuesta firme por su aprendizaje y formación, tanto individual como colectivo.

Morgan y su papá con el MAC Carlos Fontán

“Ahora, los niños pueden pasar más tiempo con el instrumento, practicar por su cuenta y descubrir por sí mismos lo que tienen entre las manos, conocer y desafiar sus propios límites”, declara Carlos Fontán, maestro de viola del equipo de MAC (Maestros Agentes de Cambio) de Acción Social por la Música. “Nuestra labor vira hacia una etapa de seguimiento de los progresos que los chicos y chicas logran de forma más autónoma, de orientación y de creación de hábitos de estudio fuera de los centros educativos y las sesiones más dirigidas”.

Este paso significa traspasar los muros de los centros y cruzar las puertas de los hogares de los niños: “Se llevan una pieza de la Fundación a casa”, reconoce el maestro. Supone, en primer lugar, una mayor implicación de los miembros de las orquestas: adquieren un compromiso formal por el que prometen cuidar el instrumento y son absolutos protagonistas del proceso.

Inés Méntrida, maestra de cello y coordinadora de los núcleos de Acción Social por la Música, explica que “el mayor cambio reside en la confianza depositada en ellos: se hacen responsables de algo externo y que han conseguido por sí mismos, no a través de sus padres o el dinero; algo delicado que se les confía, sólo y precisamente a ellos, para que lo guarden con cariño”.

Giorgian, acompañado por su mamá y su hermano pequeño, recibe su violín

Por otra parte, los vínculos con las familias salen reforzados, pues también ellos suscriben un compromiso y se suman a los éxitos de sus pequeños. “En muchas ocasiones, nos encontramos con ambientes familiares desatendidos, donde el abandono de los menores es una realidad”, lamenta Carlos; “sin embargo, me ha sorprendido gratamente contar con tan alta participación de los padres, madres y tutores legales con los que hemos podido compartir estos momentos tan importantes”.

Además de las circunstancias familiares, el comportamiento de los alumnos ha constituido uno de los criterios fundamentales para llevar a cabo la cesión de los instrumentos. El trabajo diario del equipo de MAC contiene un elemento transversal: la educación en valores. La práctica colectiva de la música fomenta la armonía, el respeto y la ayuda mutua, el sentimiento de pertenencia al grupo y la amistad entre los miembros.

De esta manera, el camino se recorre de la mano. “Este gran paso lo dan juntos, tanto los que reciben un instrumento como los que aún deben esperar un poco más, ya que se ven reflejados los unos en los otros. La recompensa del esfuerzo y la superación se vuelve visible”, destaca Inés.

Fátima y su mamá (en el centro de la imagen) con Inés Méntrida (MAC, a la izquierda) y Thais Platero (Técnica de Proyectos de FASM, a la derecha)

 

APRENDER A SER ORQUESTA

Los niños y niñas de la orquesta de cartón del CEIP Pío XII tocan por primera vez instrumentos de verdad

 

“Fijaos bien: es una joya”. Con estas palabras, Javier Ulises Illán, Director del Área Instrumental de Acción Social por la Música, presentaba a los niños y niñas del CEIP Pío XII un brillante violín. Los pequeños acariciaban el instrumento, uno a uno.

Javier Ulises Illán repasa con los niños y niñas las partes del violín

Hasta ahora, estos niños y niñas han aprendido con instrumentos de cartón a desarrollar su psicomotricidad, progresando desde movimientos generales a los más específicos. Trabajar con instrumentos de cartón también permite poner en práctica una gestión y autogestión del tiempo y del espacio, donde los miembros del grupo se escuchan y velan por el bienestar de todos; en definitiva: aprenden a ser orquesta.

Desde el inicio del curso, los aprendices han estado preparándose para asumir una responsabilidad mayor: el instrumento de verdad. “Mediante el cartón, creas una expectativa, racionalizas el deseo que tienen por tocar un instrumento y, llegado el momento, están listos para dar un paso más hacia un nivel superior de posiciones, de desempeño de varias tareas a la vez, de imitaciones, de movimiento en conjunto…”, declara Javier Ulises Illán.

El pasado jueves culminó esta primera fase del proceso: el cartón se convirtió en madera. El material caduco y endeble se transformó entre los finos dedos de los niños y niñas en una valiosa posesión que desprendía una belleza capaz de apaciguar esa impaciencia y esos nervios que trae consigo toda primera vez.

Los primeros trazos del arco frotando las cuerdas de los violines y violas que estos pequeños estrenaban, sonaban como las promesas recién cumplidas. “Es pasar del juego a la realidad de la vida”, concluye Illán.

Hillary (mirando a cámara) toca por primera vez un violín de verdad en la Orquesta de Acción Social por la Música del CEIP Pío XII

La Orquesta de Acción Social por la Música del CEIP Pío XII está compuesta por 40 niños y niñas. Otros 23 alumnos del centro forman parte del Coro que la Fundación lleva a cabo en este núcleo. Ambos se enmarcan dentro del Programa de Orquestas y Coros de Acción Social por la Música, que benefician a casi 300 niños en Madrid y Zaragoza.